Escala de cielo oscuro de Bortle


La escala de cielo oscuro de Bortle mide el brillo del cielo nocturno. Tiene 9 niveles, siendo el nivel 1 el de los cielos más oscuros existentes en la Tierra y el nivel 9 el del cielo visto desde el centro de una ciudad.

¿Qué es la contaminación lumínica?

La contaminación lumínica es la alteración de la oscuridad natural de la noche, provocada por luz desaprovechada, innecesaria o inadecuada, generada por el alumbrado de exteriores, la cual genera impactos en la salud y en la vida de los seres vivos.

Imagen: https://elordenmundial.com/

¿Cómo afecta a las personas?

El ser humano posee procesos biológicos que están adaptados a los ciclos astronómicos de cambio de estación y alternancia día-noche. La hormona encargada de detectar los ciclos luz-oscuridad y las estaciones se denomina melatonina y es producida en la glándula pineal o epífisis. Según las señales que aporta esta hormona, el cuerpo adapta los procesos biológicos a las condiciones lumínicas. Un ejemplo muy claro de esta alteración se produce en las personas que trabajan en turnos de noche y muy especialmente cuando es en ambientes con luz blanca sin conexión al exterior como por ejemplo los hospitales. La elevada exposición nocturna a fuentes luminosas genera cansancio, nerviosismo y puede ocasionar trastornos del estado de ánimo como depresión, al perturbar el ciclo luz-oscuridad y, además, un mayor riesgo de patologías como diabetes, obesidad o cáncer.

Otro ejemplo muy común en la convivencia urbana es cuando se emite luz no solo donde se necesita, sino también a zonas vecinas, produciendo pérdidas en la calidad de vida o alteraciones del sueño. Como, por ejemplo, cuando luces de la calle o de vecinos se introducen en viviendas privadas.

¿Cómo afecta la contaminación lumínica a los animales?

Los animales se ven afectados en desorientación, trastornos de la rutina, desplazamiento a otros hábitats, desajustes en el proceso de reproducción (ejemplo: tortugas que arriban a las playas a desovar y se desorientan por falta de oscuridad). La contaminación lumínica sobre la fauna hace peligrar el equilibrio de ecosistemas y la pérdida de biodiversidad.

Iluminar sin analizar

El ojo humano posee cierta capacidad para adaptarse al cambio de luz a oscuridad pero la excesiva iluminación mal planeada produce deslumbramiento, es decir, se ve reducida o imposibilitada la visibilidad por emisiones lumínicas artificiales. En las poblaciones se tiene la creencia de que a mayor iluminación, menor tasa de delitos y siguiendo esa premisa se tiende a iluminar en exceso cada rincón. Veamos este ejemplo que nos muestra Paul Bogard en su libro «El fin de la oscuridad»:

La solución es que la iluminación sea producto de una planeación adecuada a cada caso y teniendo en cuenta todos los factores que intervienen.

Escala de cielo oscuro de Bortle

La escala de cielo oscuro de Bortle mide el brillo del cielo nocturno y fue creada por John E. Bortle, apareciendo en el número de febrero de 2001 de la revista Sky&Telescope.

La escala de Bortle se utiliza como el principio organizador del libro de 2013 «El fin de la oscuridad» del autor estadounidense Paul Bogard a quien pedimos prestado el siguiente fragmento:

«El astrónomo John Bortle creó en 2001 una escala con la que clasificaba la oscuridad del cielo, yendo del más claro (9) al más oscuro (1). Bortle esperaba que dicha escala fuera útil y clarificadora para otros observadores del cielo, aunque sabía que también podía aturdir y horrorizar a algunos. A pesar de que las definiciones usadas por el astrónomo podrían parecer demasiado sutiles o inconsistentes, ofrece un lenguaje que ayuda a definir a lo que nos referimos cuando hablamos de los diferentes tonos de la oscuridad, de lo que hemos perdido, lo que aún tenemos y lo que aún podemos recuperar. La mayoría de nosotros estamos en contacto con el nivel más claro de la escala de Bortle —el centro de la ciudad (Tipo 9), la transición de una zona urbana a una suburbana (Tipo 7) o el cielo suburbano (Tipo 5)— y las consideramos normales, es lo que nosotros llamamos oscuridad. Pero justamente la escala nos muestra de lo que nos estamos perdiendo, pues sin duda la mayoría de los estadounidenses y los europeos, especialmente los más jóvenes, jamás hemos vivido y quizá ni podemos imaginarnos, una noche tan oscura como las del Tipo 3, un cielo rural en que se evidencian unas pocas luces que contaminan el horizonte; o un Tipo 2, un cielo verdaderamente oscuro; muchos se preguntan si una oscuridad del Tipo 1 en la escala de Bortle, en la que el cielo es tan oscuro que la Vía Láctea proyecta una sombra difusa en la tierra, aún existe en los Estados Unidos continentales. Mientras que los rumores llegan desde los desiertos del este de Oregon y el sur de Utah, la pradera de Nebraska y la frontera entre Texas y México, no hay cómo negar que la escala de Bortle describe un nivel de oscuridad que era común para la mayor parte de la historia de la humanidad, pero para el mundo occidental de hoy parece irreal.»

La correspondencia entre los colores que aparecen en las referencias más abajo y las de esta escala solo son aproximados:

9. Cielo de centro de ciudad / Color blanco / Magnitud límite a simple vista*: 4.0 en el mejor caso: El cielo brilla intensamente y muchas estrellas, así como constelaciones formadas por estrellas débiles, son invisibles a excepción de las Pléyades, no hay ningún objeto Messier visible a simple vista; los únicos objetos que pueden verse todavía en condiciones son la Luna, los planetas, unos pocos cúmulos estelares brillantes, y poco más.

8. Cielo urbano / Color blanco / Magnitud límite a simple vista: 4.5 en el mejor caso: El cielo brilla blanco o naranja, y su luz permite leer; sólo los observadores experimentados pueden ver la Galaxia de Andrómeda y el Pesebre en noches propicias; incluso al telescopio sólo pueden verse objetos Messier brillantes; las estrellas que forman asterismos familiares de las constelaciones pueden ser invisibles o en el mejor de los casos débilmente visibles.

7. Transición entre cielo periurbano y urbano / Color rojo / Magnitud límite a simple vista 5.0 en el mejor caso: Todo el cielo tiene un tono gris blanquecino, y pueden apreciarse fuentes de luz en todas direcciones. La Vía Láctea es invisible; la Galaxia de Andrómeda y el Pesebre pueden verse -aunque mal- a simple vista; incluso con telescopios de apertura moderada, los objetos Messier más brillantes aparecen únicamente cómo las sombras de lo que son en lugares mucho mejores.

6. Cielo periurbano brillante / Color naranja / Magnitud límite a simple vista 5.1 – 5.5: La luz zodiacal es invisible. La Vía Láctea sólo es visible en el cénit; el cielo hasta una altura de 35° del horizonte aparece gris blanquecino; las nubes aparecen brillantes en cualquier parte del cielo. M33 sólo es visible con al menos binoculares, y Andrómeda es débilmente visible a simple vista.

5. Cielo periurbano / Color amarillo / Magnitud límite a simple vista: 5.6 – 6.0: La luz zodiacal sólo es débilmente visible y en las mejores noches de primavera y otoño; la Vía Láctea aparece muy débil o invisible cerca del horizonte y en su punto más alto aparece «desgastada»; se ven fuentes de luz en todas o casi todas las direcciones; las nubes aparecen considerablemente más brillantes que el cielo.

4. Transición entre cielo rural y periurbano / Color verde / Magnitud límite a simple vista: 6.1 – 6.5: Varias cúpulas de polución lumínica son visibles en varias direcciones sobre el horizonte; la luz zodiacal es aún visible, pero no tan impresionante, llegando hasta el cénit en primavera. La Vía Láctea sigue siendo espectacular, pero empieza a perder detalles. M33 es difícil de ver incluso con visión desviada y sólo a >55° de altura. Las nubes se ven como en el caso anterior, y es fácil ver los alrededores, incluso en la distancia.

3. Cielo rural / Color azul / Magnitud límite a simple vista: 6.6 – 7.0: Se aprecia algo de contaminación lumínica en el horizonte, donde las nubes aparecen iluminadas; siguen apareciendo oscuras en la parte superior del cielo; la Vía Láctea sigue apareciendo compleja; M15, M4, M5, M22 son visibles a simple vista; M33 es fácil de ver con visión desviada; la luz zodiacal aparece impresionante en primavera y otoño y aún puede apreciarse su color; los alrededores son difíciles de ver.

2. Ubicación con cielo oscuro típica / Color gris / Magnitud límite a simple vista: 7.1 – 7.5: M33 es visible a simple vista; La Vía Láctea de verano aparece muy compleja; la luz zodiacal se ve amarillenta y proyecta sombras al alba y al crepúsculo; las nubes únicamente son visibles cómo zonas oscuras sin estrellas; los alrededores se ven visibles débilmente recortados contra el cielo; muchos cúmulos globulares del Catálogo Messier son aún visibles a simple vista.

1. Ubicación con cielo oscuro excelente / Color negro / Magnitud límite a simple vista: 7.6 – 8.0: La Luz zodiacal, gegenschein, y banda zodiacal son visibles; M33 es visible a simple vista sin problemas; las regiones de la Vía Láctea de las constelaciones de Escorpión y Sagitario proyectan sombras en el suelo; Júpiter y Venus afectan a la adaptación a la oscuridad del ojo, y es imposible ver los alrededores.

*Magnitud: Sistema empleado en astronomía para la medida del brillo de los objetos celestes. Las estrellas más brillantes del cielo se clasifican como de primera magnitud, mientras que las más débiles perceptibles a simple vista pertenecen a la sexta magnitud.

El tema es muy amplio y abarca desde poder contemplar un cielo ideal desde la oscuridad absoluta como momento de esparcimiento hasta consecuencias realmente importantes en la vida del planeta. La mayoría de las personas no están conscientes de esta situación y por ello informar y difundir son acciones muy valiosa para comenzar a generar soluciones. Si quieres profundizar acerca de todas las implicaciones te recomiendo leer «El fin de la oscuridad».


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